75 AÑOS DE FUNDACIÓN DE VANKALAI

Vankalai es una ciudad de pescadores y agricultores situada en el distrito de Mannar en el norte de Sri Lanka. Se encuentra a lo largo de la costa de Nanattan. Al Oeste limita con el océano Indico. Al norte se encuentra el histórico santuario hindú de Thiru Ketheeswaram.

75 AÑOS DE FUNDACIÓN DE VANKALAI

 

Vankalai es una ciudad de pescadores y agricultores situada en el distrito de Mannar en el norte de Sri Lanka. Se encuentra a lo largo de la costa de Nanattan. Al Oeste limita con el océano Indico. Al norte se encuentra el histórico santuario hindú de Thiru Ketheeswaram. Además de la Pesca y la Agricultura, tiene una tradición educativa y profesional. Cuenta con un número notable de profesores, funcionarios del gobierno, sacerdotes, religiosas y otros profesionales. 

Vakalai es una ciudad cristiana, los católicos romanos representan un 99%. La minoría está compuesta por diferentes grupos y Protestantes. Es una de las ciudades más grandes de Mannar. Actualmente cuenta con 8.000 habitantes más o menos.

La invasión portuguesa y la destrucción de los territorios tamiles entre 1505-1658 fue la causa de que Mannar y otros  pueblos como Vankalai se convertieran  en pueblos católicos. En el centro de Vankalai hay una iglesia católica enorme y muy antigua llamada  Nuestra Señora de la Iglesia de Santa Ana. La iglesia de Santa Ana fue construido durante el período colonial portugués, y representa un hito importante en la historia de Vankalai.

Si contemplamos los 75 años de presencia de la Sagrada Familia en Vankalai, nos invaden sentimientos de gratitud, alegría,por todo lo vivido, en un espíritu de familia y de unión. Resumiendo la larga historia de la presencia de la Sagrada Familia en Sri Lanka: las Hermanas llegaron a Vankalai en 1935 respondiendo a una petición del Párroco de entonces el P. Soosaithasan OMI. Las fundadoras de la comunidad fueron: Sr. Mónica, Sr. Luisa y  Sr. Alphonse tres mujeres fuertes y jóvenes con los pies en la tierra. Su principal apostolado fue la educación, a través de ella intentaron inculcar los valores cristianos  en la sociedad  y se centraron en transmitir una formación integral a las jóvenes generaciones.

Las escuelas de Cristo Rey para niñas, adquirieron mucho prestigió y en el mismo año también transmitieron una educación muy cuidada a las niñas de Vankalai y de los alrededores. Su dirección y disciplina atrajeron a muchas estudiantes que mantenían en un buen nivel transmitiéndoles su espíritu y sus orientaciones. Se apreciaban muchos los servicios que hacían nuestras hermanas.

El testimonio de su vida ejemplar y el espíritu de servicio influyó en muchas jóvenes, muchas abrazaron la vida religiosa en la Sagrada Familia y en otras congregaciones, algunas incluso optaron por ser misioneras. Este hecho testimonia que nuestras hermanas trabajaron duro por el pueblo de Dios.   Por esta razón Vanakalai ha ganado la fama de: "un terreno fértil en vocaciones".  Las llamadas al sacerdocio ya la vida religiosa florecieron entonces y aún continúan haciéndolo. Las hermanas de la Sagrada Familia por su testimonio de vida, a través de la animación continua de la pastoral vocacional promovieron las vocaciones.

Con el objetivo de elevar de los grados superiores las escuelas de Cristo Rey se unieron a la de St Anne para formar una nueva escuela que empezó a funcionar en un lugar diferente. Las hermanas, a través de un liderazgo creativo, extendieron sus actividades al campo de la pastoral: visitas a las familias, catequesis, preparación a los sacramentos, distribución de la comunión a los enfermos, pastoral juvenil, etc.

El 6 de enero de 1985 fue un día triste e inolvidable en la historia de Vankalai. El Padre María Bastian ordenado sacerdote en el año 1975, párroco en Vankalai, y otras 10 personas fueron asesinados a  tiros, por el personal del Ejército de Sri Lanka, frente a la iglesia local de Santa Ana, su cuerpo fue arrastrado a la entrada del convento. A las hermanas las llevaron a la parroquia y tuvieron que permanecer de rodillas durante mucho tiempo. Fueron interrogadas por las fuerzas de Seguridad.

Debido al continuo hostigamiento y al miedo, muchas personas dejaron la ciudad y también las hermanas. El convento se cerró en 1990. Los habitantes de la ciudad regresaron en 1992, y las hermanas, respondiendo a una petición de la gente, lo hicieron en 1997. Ellas fueron fuente de fuerza y apoyo para el pueblo que había perdido todo, y sobre todo sus seres queridos.

Llegó la época de la formación de los Asociados laicos. Varias personas optaron por seguir el espíritu de la Sagrada Familia y comenzaron a ofrecer sus servicios a los necesitados. Siguió la formación de los niños de la Sagrada Familia. El convento, que había sido destruido durante la guerra, se reconstruyó y las hermanas comenzaron un hogar para las niñas víctimas de la guerra. Actualmente hay 22 niñas en el hogar que continuar su educación. 

Hoy la comunidad cuenta con cinco hermanas, una comprometida en la enseñanza en una escuela del estado. Desde hace 6 meses otra cuida a los ancianos que salieron de los campos de refugiados de Mannar, las otras tres trabajan en diversas actividades de pastoral. 

Junto con los Asociados laicos tratan de construir la comunión y trabajar por la gloria de Solo Dios. Unámonos a ellos para dar gracias y alabar a Dios por las maravillas que ha hecho en nosotros. 

Hermanas de la Sagrada Familia

Vankalai